El oído de surfista, o exostosis, se produce cuando se forma un crecimiento óseo en el canal auditivo. Este crecimiento es la respuesta del cuerpo a la exposición repetida al viento y al agua. El hueso se engrosa y hace que el canal auditivo se estreche, lo que puede provocar infecciones de oído frecuentes, pérdida auditiva parcial y, en casos graves, el bloqueo completo del canal auditivo. ¡No es poca cosa!
El oído de nadador es otra afección que los aficionados a los deportes acuáticos suelen experimentar. En este caso, contraes infecciones de oído con regularidad debido a la entrada de agua en el oído. En ambos casos, los tapones para los oídos son una excelente solución.